Acerca de mi



Hola de nuevo a todos. Retomo mis publicaciones en esta Web a la que tanto quiero, porque dio una oportunidad en mis principios como escritora, que me iluminó el camino, me dio confianza y la oportunidad de tener lectores en ese país, Argentina, al que me unen vínculos familiares, como a tantos españoles.

El motivo del parón ha sido el cáncer que padecí hace cincos años y del que, ahora mismo, estoy completamente curada. Dice mi cirujano que estoy "Licenciada". Lo comparto con todos, no tanto como explicación, si no para dar testimonio de que el cáncer se cura y  te da, además, una lección de vida importante. Te hace valorar lo bueno y dejar atrás lo que no lo es tanto, lo superfluo, lo banal. Te mete de lleno en la lucha por la vida y hace que tomes conciencia de que ésta, la vida, de poco vale si no es para compartirla a favor de todo el universo, en armonía, en ayuda y en paz.

He vuelto a nacer el nueve de agosto de 2013. Cumpliré cinco añitos el próximo verano. Veréis que para esa edad, no escribo nada mal. Un abrazo enorme de reencuentro. Os dejo una foto mía reciente del verano pasado.



Cine argentino.Un cuento chino.


Si, es otra de Darin. Un ejemplo magnífico de cómo hacer buen cine con un guión sencillo y, supongo, que un presupuesto normal, sin necesidad de efectos especiales espectaculares ni violencia ni sexo gratuitos. Un drama con tratamiento de comedia que se ve con una sonrisa de principio a fin.
La historia es simple: Roberto es un ferretero, veterano de las Malvinas, cuya vida quedó detenida como un fotograma hace 20 años. En su buscada soledad se entretiene coleccionando noticias sobre hechos absurdos ( eso es para él la vida, un absurdo sin sentido), hasta que un día, cuando está haciendo picnic al lado del aeropuerto, el protagonista de una de sus noticias, un joven chino, irrumpe de sopetón en su vida.
La situación es difícil puesto que el chino no habla una palabra de español cuando llega Argentina buscando a su “tabo” huyendo de su historia triste y absurda y Darin, perdón Roberto, no habla chino como es natural. Entre la soledad de ambos surge la esperanza al fin para Roberto que se da cuenta de que uno se traza su propio destino y que no es aconsejable congelar la vida por un tropiezo.
Pensarán que estoy un poco pesada con Darin pero es que hace mucho y buen cine.¿Que otra cosa puedo hacer? Y en Argentina también se hace buen cine, afirmo, como en otros muchos países de America del Sur. Vemos muy a menudo historias sencillas tan bien escritas, tan bien realizadas y tan bien interpretadas que consiguen que estemos colgados del buen cine argentino de ahora y de los buenos actores, además de Darin.En la película, Roberto se ve, mientras las lee, protagonista de las historias que colecciona y yo me veo retratada cuando la chica, si, hay también una chica (Mari por cierto), le dice a Darin: “tenés una mirada que me mata”. Pues eso.Ya no hace falta que hable de las interpretaciones, ambos actores, Ricardo Darin e Ignacio Huang, son en realidad la película y están absolutamente creíbles y fantásticos.Un amigo mío afirma que ambos son del Boca, seguro. Yo no se porqué lo dice; no entiendo de futbol.Para terminar, añadiré una sugerencia y una advertencia: Vayan a verla y …cuidado con las vacas.

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